martes, 31 de octubre de 2017

El copal, elemento de ofrenda del Día de Muertos, está en riesgo de extinción


  

Elementos de la tradicional ofrenda del Día de Muertos, está en riesgo de extinción por los incendios forestales y la tala indiscriminada, pero también por el olvido de los conocimientos tradicionales.




El copal, considerado en Mesoamérica como el “alimento de los dioses” y unos de los principales elementos de la tradicional ofrenda del Día de Muertos, está en riesgo de extinción por los incendios forestales y la tala indiscriminada, pero también por el olvido de los conocimientos tradicionales.

Su venta y uso ritual en diversas regiones del país, “nos muestran la permanencia de la concepción del uso del copal como medio para comunicarnos con las entidades divinas”, señaló a EFE la doctora Aurora Montúfar López, especialista del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

Pero, la tala inmoderada, el avance de la frontera agrícola y los incendios forestales están causando la pérdida de diversas especies de copal, especialmente el blanco. De acuerdo con Manuel de Jesús Solís, ex coordinador del Programa de Conservación de la Biodiversodad, el Cañón del Zopilote en Guerrero, “es un área de importancia mundial para su conservación por la gran riqueza de copales que ahí existen”.

Otra de las razones de la pérdida de copales es el olvido del conocimiento tradicional. Cualquier persona se hace “copalera” al rayar los árboles para la extracción de la resina, pero este método solo ocasiona que los árboles, que miden de 4 a 30 metros, mueran más rápido.

Alrededor de 100 especies de copal se distribuyen exclusivamente en América, desde el sur de Estados Unidos hasta el norte de Perú y Brasil. Por lo menos 80 por ciento de ellas habitan naturalmente en México, siendo los más comunes el copal blanco, almárciga, copal santo, copalillo y linaloe.

De los diversos tipos de copal también se extraen aceites aromáticos para inciensos y perfumes, así como maderas para artesanías.

El copal era ofrecido a los dioses y se considera un vector de comunicación, pero también era considerado un dios protector llamado Iztac Teteo, que significa “dios blanco”, por el humo blanquecino que produce cuando se quema.

Se tiene que cuidar el copal, principalmente el blanco, así como las tradiciones culturales porque han permanecido vivas por más de 500 años. 


Compartelo en:
Recomendados